El vino de La Mata–Torrevieja, de gran sabor y tradición agrícola y vinícola

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1984

Fruto del cariño con el que se cultiva la uva merseguera en pleno corazón del Parque Natural de La Mata y de la tradición vinícola de procedimientos artesanales (recogida manual, elaboración en tinajas, fermentación en frío), se obtienen vinos de gran calidad con los que acompañar los exquisitos platos de la gastronomía mediterránea. Sin duda, del entorno del Parque Natural de La Mata no podía surgir un vino blanco más delicioso y sugerente, cuya denominación de origen está protegida.

Simón Martínez Pérez es el vinatero matero por antonomasia. Conoce a la perfección cada uno de los rincones del Parque Natural de La Mata, así como la uva merseguera, que año tras año cultiva en los arenosos y áridos suelos del paraje. Sobre ellos brotan en primavera los viñedos centenarios que se salvaron de la plaga de filoxera del siglo XIX, que arrasó con la mayor parte de la producción vinícola del Levante español.

De su padre, Cayetano Martínez Ferrándiz, heredó el negocio familiar y el arte del cultivo de la uva y la producción de vino de La Mata. No obstante, la experiencia le viene de antaño pues ya su abuelo, Simón Martínez Aracil, procedente de La Rioja, la tierra por excelencia del vino español, aprendió el cultivo de las vides de uva moscatel y la autóctona, la uva merseguera.

La graduación alcohólica de los distintos vinos de La Mata oscila entre los 14 y los 15 grados. Así, el vino seco, el dulce y el vermut es de 15º. Mientras que el semiseco es de 14º.

Es tal la peculiaridad y calidad de los vinos de La Mata que forman parte desde 2010 de la Denominación de Origen Protegida de Alicante. Y lo hacen por su gran valor medioambiental y patrimonial. Su cercanía al Mar Mediterráneo y a las lagunas saladas de La Mata y Torrevieja, así como el hecho de que las vides estén plantadas sobre arena, aguantando la dureza del sol y reteniendo la humedad en su base, hacen de estos viñedos plantaciones de una fortaleza extraordinaria. Innegablemente estos hechos imprimen sobre el sabor, aroma y textura de los vinos de La Mata unas características muy peculiares: toque mediterráneo, salino, fresco, ligero, poco ácido y estructura sencilla.

No dejaremos escapar esta oportunidad. Brindaremos con una copa de vino de La Mata mirando el horizonte del Mar Mediterráneo tras un paseo por la ruta del vino del Parque Natural de La Mata que nos permitirá ver in situ la tradición cultural y medioambiental.